30 dic. 2008

Unas lineas


Te escribo estas líneas para decirte que podría escribirte una poesía, un cuento, un libro entero. Podría incluso escribirte un Corán a ti. Porque tú eres poema, fantasía, protagonista y religión. Tú eres mi fuente de inspiración.


29 dic. 2008

Un intruso entre las mantas

Cerrando los ojos y apretando fuertemente la mandíbula, deseé que no fuese de día al otro lado de las mantas. Supe entonces que lo que necesitaba era la oscuridad eterna, pues con ella permanecería como estaba.


Me quede inmóvil, durante varias horas, escuchando cómo respirabas, mientras tú todavía soñabas. O eso pensaba yo… Quizás también estabas tú despierto. Porque tú también permaneciste inmóvil mucho tiempo, hasta que empezaste a sembrar besos por mi espalda.


Y en el oleaje de un escalofrío que choca contra dos cuerpos, ese intruso se coló entre nuestras mantas. Con su arma letal, la rapidez, nos arrebató el momento de la desnudez. Y se llevó el escalofrío, el oleaje, los dos cuerpos…


¡Hoy no puedo desear! Hoy suplico que no haya aterrizado la mañana al otro lado de la manta. Porque en vez de estar inmóvil y abrazada, porque en vez de estar en plena marejada, durante horas estoy sola, dando vueltas en mi cama.

22 dic. 2008

Huellas en la arena


Un espejo me devuelve hoy la imagen de quien no soy. Pero no necesito verme para mirarme: sin imagen, soy expresión.


Seguí huellas en la arena que durante años se difuminaron con el viento. Comencé a crecer en el lugar en el que era más diminuta. La pequeñez me pareció lo más inmenso y, desde entonces, sólo me sostengo en el desierto.


No he nacido saharaui, pero yo también soy jaima, refugiada y duna. Soy grito de libertad y aguante. Yo también soy parte de esta lucha.


2 dic. 2008

Solo son sueños


Sólo son sueños.

Pero sueños que se repiten casi tanto como el día a día. O, mejor dicho, como la noche a noche.


Sólo son sueños.

Pero sueños que me gusta soñar... Porque sueño que son reales.


Sólo son sueños.

Aunque sueños reales.


Son sueños reales.

Tan reales que, cuando despierto, también los sueño. Y al final, creo que son reales.


Son sueños reales.

Sueños reales que, en mis sueños, tú también sueñas. Y los sueñas tanto que, al final, tú también crees que son reales.


Pero, aunque reales, sólo son sueños.

Ensanchando

Tiempo atrás cogí el bolígrafo en este lugar. Tiempo atrás estaba en esta misma situación. Vuelvo, y pocas cosas han cambiado. Parece como si nunca me hubiese ido.


Pero no es así: yo estoy más ancha. Lugares, momentos, personas, sentimientos… que un día no imaginé y que hoy, quiero.