27 feb. 2009

Encharcamiento


Llegaste como aire de una corriente fresca que se cuela por la puerta.
Me senté a tu lado. Estabas sonriente, alegre, totalmente abrazable. Y me dijiste, de pronto, que en tan solo cuatro días te marchabas.
Me convertí en un gran charco de agua.

18 feb. 2009

Por favor

Mi alma, tierra hoy sedienta de agua, se agrieta. Quiebra mi cuerpo sin vida, me desvanezco. Y se cruza, entre los latidos cada vez más débiles, el peor de los silencios: el que nadie escucha.


No necesito nada más que tu impulso. No me hace falta más que tu voluntad.


Escapa de ese rincón tan estrecho en el que te escondes. Rellena los huecos con lo que no te faltó. Retoma la fuerza que hasta hoy tenías y, por favor, ármate de valor.


Si dependiese de mí, seguiría vivo. De ti depende que resucite hoy.